Creemos en estar bien por dentro, para brillar por fuera.

Por eso, nuestra cosmética natural cuida la piel, y también, despierta emociones y transmite bienestar, a través del aroma, la textura y las propiedades de las plantas.

Cada uno de nuestros productos se crea a partir de diferentes historias

De historias de plantas y de flores, cultivadas en nuestro jardín o en terrenos de proximidad, para asegurar su frescura y trazabilidad.

De historias de pequeñas empresas, los proveedores de Santulana, que respetan el medio y nos proporcionan materias primas de altísima calidad.

De historias, también, que han nacido del estudio y la investigación, para dar vida a formulaciones únicas que se desarrollan en nuestro laboratorio, para cuidar y mimar tu piel. 

Y, por supuesto, de las historias de personas como tú, que han decidido quererse y cuidar a los suyos con lo mejor que la naturaleza os puede dar. 

Nos nutrimos de diferentes historias, que se reúnen para dar vida a nuestros productos: pequeños tesoros, creados de forma sostenible, con cuidado y consciencia.

¿Cómo empezó Santulana?

Conocer de dónde venimos nos ayuda a comprender la motivación que sentimos por lo que hacemos cada día, y el amor que ponemos en cada uno de nuestros productos. Soy Ingrid, cofundadora de Santulana, y quiero compartir contigo qué fue lo que nos trajo hasta aquí.

Todo empezó como una idea, que surgió mientras cursaba mis estudios de naturopatía en Barcelona, en 2008. Me apunté a un taller para elaborar jabones naturales, y recuerdo que, cuando la profesora preguntó: “¿Vais vender vuestros jabones?”, yo pensé: “¿Y por qué no?”.

Empecé a formarme, para aprender a elaborar cosmética natural de forma profesional, y a tener mis primeras paradas en mercados y ferias.

Pero el verdadero nacimiento de Santulana vino junto con nuestro primer hijo, cuando como familia decidimos que este proyecto sería también nuestra forma y estilo de vida. 

En ese momento, mi marido Jordi dejó su trabajo como quiromasajista, y desde entonces nos hemos dedicado los dos plenamente a Santulana, para poder hacer lo que realmente nos gusta: fabricar cosmética natural de alta pureza y equilibradamente perfecta. Una cosmética profesional, que respeta a la naturaleza, a la piel y al ser. 

Y, también, para enseñar a otros a que puedan introducirse en la cosmética natural, y divulgar la magia de todo lo que rodea este maravilloso mundo.

Hoy tenemos la inmensa suerte de trabajar con un equipo interno de profesionales técnicos, y un equipo externo de proveedores con quienes compartimos la filosofía y pasión por la cosmética natural, y la ilusión por construir un mundo mejor.